La neurocirugía mínimamente invasiva es un conjunto de técnicas que permiten tratar patologías del sistema nervioso mediante incisiones pequeñas, trayectos anatómicos dirigidos y visualización aumentada, con el fin de reducir trauma tisular, dolor posoperatorio y estancia hospitalaria sin comprometer la eficacia. No es una tendencia pasajera: es un cambio de paradigma sustentado en evidencia y en la convergencia de neuronavegación 3D, microscopía de alta definición, endoscopía, ultrasonido intraoperatorio y monitorización neurofisiológica.
Principios que la hacen posible
- Planeación preoperatoria avanzada: integración de resonancia magnética (RM), tomografía (TC) y tractografía para trazar trayectorias que evadan áreas elocuentes y vasos.
- Accesos dirigidos: emplean tubos retráctiles, puertos endoscópicos o mini-craneotomías que preservan músculos y ligamentos.
- Validación en tiempo real: ultrasonido, imagen intraoperatoria y mapeo cortical/subcortical confirman blancos y márgenes.
- Cuidado perioperatorio estandarizado: analgesia multimodal, prevención de náusea, profilaxis antibiótica y movilización temprana.
¿Cuándo aplica en cráneo?
- Tumores de base de cráneo y región selar: abordaje endoscópico transnasal para adenomas hipofisarios, craniofaringiomas seleccionados y fístulas de LCR.
- Lesiones intraventriculares y quistes: resección o fenestración endoscópica con mínima morbilidad.
- Descompresión microvascular: tratamiento de neuralgia del trigémino con microvascularización asistida por microscopio.
- Cirugía de epilepsia seleccionada: SEEG para localización y, en focos delimitados, ablación láser intersticial (LITT).
¿Cuándo aplica en columna?
- Hernia de disco lumbar o cervical con radiculopatía refractaria: microdiscectomía por incisión corta bajo microscopio.
- Estenosis espinal: laminotomía/foraminotomía dirigida, con opción endoscópica en casos adecuados.
- Inestabilidad vertebral: fusiones TLIF/PLIF/ALIF con navegación 3D para colocar implantes con precisión milimétrica.
- Fracturas osteoporóticas: cifoplastia/vertebroplastia para estabilización y alivio del dolor.
Beneficios clínicos esperables
- Menor dolor posoperatorio y necesidad reducida de analgésicos.
- Cicatrices discretas y mejor conservación muscular.
- Menor sangrado e infecciones menos frecuentes.
- Alta hospitalaria temprana y rehabilitación acelerada.
- Resultados funcionales comparables a la cirugía abierta cuando la indicación es correcta.
Limitaciones y selección de pacientes
No todos los casos se benefician de mínima invasión. Tumores muy extensos, malformaciones vasculares complejas o deformidades severas pueden requerir cirugía abierta. La correlación clínico-radiológica y la seguridad son prioritarias. El mejor abordaje es el que maximiza el control de la patología con el menor riesgo global.
Proceso de atención paso a paso
- Valoración clínica y revisión de imágenes con protocolos específicos.
- Junta multidisciplinaria para definir la estrategia (conservador vs. quirúrgico; abierto vs. mínimamente invasivo).
- Educación preoperatoria: expectativas, riesgos, tiempos de recuperación y señales de alarma.
- Intervención con neuronavegación, monitorización y validación intraoperatoria.
- Recuperación estructurada: control del dolor, movilización y neurorehabilitación.
- Seguimiento con imagen de control cuando procede.
Recomendaciones para el posoperatorio
- Mantén la herida limpia y seca; evita cremas no indicadas.
- Realiza caminatas cortas y frecuentes; aumenta progresivamente la distancia.
- Consulta ante fiebre > 38 °C, cefalea que empeora, déficit neurológico, convulsiones o líquido claro por herida/nariz.
La neurocirugía mínimamente invasiva no busca “hacer menos”, sino hacer lo necesario con máxima precisión y mínimo impacto, favoreciendo recuperación y calidad de vida cuando está bien indicada.