La neurocirugía funcional ha transformado el abordaje de la enfermedad de Parkinson al ofrecer alternativas de neuromodulación que modulan circuitos cerebrales y disminuyen síntomas motores y no motores cuando el tratamiento farmacológico resulta insuficiente o produce efectos secundarios incapacitantes. En Hospital Ángeles, el programa de neurocirugía funcional para Parkinson integra valoración clínica minuciosa, neuronavegación 3D, estereotaxia de alta precisión y monitorización neurofisiológica para maximizar eficacia y seguridad en cada etapa del proceso.
¿En qué consiste la neurocirugía funcional?
La intervención más utilizada es la estimulación cerebral profunda (DBS), que implica implantar electrodos en núcleos específicos —con frecuencia el núcleo subtalámico (STN) o el globo pálido interno (GPi)— conectados a un generador subcutáneo programable. La DBS no destruye tejido; modula la actividad eléctrica anómala y permite ajustes finos en las revisiones de seguimiento. En casos seleccionados, pueden considerarse procedimientos ablativos (p. ej., palidotomía o talamotomía) cuando la DBS no es viable, aunque hoy han quedado reservados por su carácter irreversible. La elección entre opciones se define de manera individualizada por el equipo de neurocirugía, neurólogos de trastornos del movimiento, anestesiología, neuropsicología y rehabilitación.
Candidatos y metas terapéuticas
La neurocirugía para Parkinson se valora cuando existen fluctuaciones motoras relevantes, discinesias por dosis, temblor refractario, rigidez e inestabilidad que limitan la vida diaria pese a fármacos optimizados. Los objetivos son reducir síntomas, mejorar la respuesta funcional y, en muchos casos, permitir ajustes de medicación que disminuyan efectos adversos. La idoneidad depende de edad biológica, comorbilidades, apoyo familiar, expectativas realistas y resultados en pruebas de respuesta a levodopa y evaluación neuropsicológica.
Tecnología que marca la diferencia
En Hospital Ángeles, la neurocirugía de precisión se apoya en:
- Estereotaxia y neuronavegación 3D para planificar trayectorias milimétricas y evitar estructuras vasculares críticas.
- Microregistros intraoperatorios que identifican patrones eléctricos característicos del núcleo diana y confirman la ubicación óptima de los electrodos.
- Monitorización neurofisiológica para proteger vías motoras y sensoriales.
- Imagen de control (ultrasonido o TC) para verificar la posición final del sistema implantado.
Itinerario de atención paso a paso
- Evaluación integral: historia clínica completa, escala UPDRS, prueba “on/off” de levodopa, resonancia magnética de alta resolución y valoración neuropsicológica.
- Junta multidisciplinaria: definición del blanco (STN o GPi), revisión de riesgos/beneficios y educación al paciente y familia.
- Intervención: colocación de electrodos mediante marco estereotáxico o guía por imagen; decisión de técnica con o sin paciente despierto según el caso; implantación del generador subcutáneo.
- Programación inicial: primeras sesiones de titulación para equilibrar amplitud, frecuencia y ancho de pulso; ajustes de fármacos.
- Seguimiento y rehabilitación: visitas periódicas para optimizar parámetros, fisioterapia para marcha y equilibrio, terapia ocupacional y, si se requiere, apoyo del habla y deglución.
Beneficios esperados y calidad de vida
En candidatos adecuados, la neurocirugía funcional puede disminuir temblor, discinesias y fluctuaciones motoras, mejorar rigidez y bradicinesia, y favorecer mayor autonomía para actividades cotidianas. Muchos pacientes reportan mejor sueño, ánimo más estable y mayor participación social. Es esencial comprender que la cirugía no detiene la progresión biológica del Parkinson; su valor está en reducir la carga de síntomas y mejorar la funcionalidad.
Riesgos y cómo se mitigan
Toda cirugía neurológica conlleva riesgos como infección, sangrado, mal posicionamiento del electrodo, cambios en el estado de ánimo o del habla, y efectos de estímulo (hormigueo, desequilibrio transitorio) que suelen resolverse con reprogramación. En Hospital Ángeles se emplean listas de verificación, profilaxis antibiótica, técnicas estériles estrictas y seguimiento estrecho para reducir la probabilidad de complicaciones.
Preguntas frecuentes
- ¿Podré dejar los medicamentos? La meta suele ser ajustarlos; algunas personas reducen dosis, pocas los suspenden por completo.
- ¿Cuándo veré resultados? Parte del beneficio puede ser temprana; el óptimo se alcanza tras varias sesiones de programación y rehabilitación.
- ¿La batería cuánto dura? Depende del modelo y los parámetros; existen generadores recargables de larga duración y otros que se reemplazan cuando se agotan.
- ¿Es reversible? La DBS es ajustable y retirarse si fuese necesario; las ablaciones no son reversibles.
Elegir Hospital Ángeles para la neurocirugía funcional significa acceder a un equipo experimentado, tecnología de neuronavegación, protocolos de seguridad y acompañamiento humano que prioriza lo más importante: tu calidad de vida con neurocirugía de alta precisión.
